Me dio igual lo que pasase porque pasó lo que tenía que pasar, pero aunque mi voto fue a una formación sin ninguna oportunidad por lo menos no fue al resto.
Los años siguientes emplee el voto de una forma útil, o una supuesta forma útil, tenía una opinión formada de los contendientes y tiré por un lado, el que más se parecía a mi forma de pensar, y así continué hasta hoy.
Hoy volví a mi idea inicial, volví a votar con el corazón, sabía que estaba mandando un voto a aquellos que hermanan mi idea, a aquellos en los que creo, a aquellos que me aportaron hoy el apoyo a las pocas fuerzas que tenía para ir a votar.
Y aunque se que no sirve de nada mi voto, al menos siento que no es del todo inútil.
Bueno, y ahora a esperar.



Yo "voté" al Partido de la Abstención, que es el que mejor me representa en toda esta pantomima.
ResponderSuprimir